Es muy curioso como muchas veces los fantasmas y los monstruos de nuestra imaginación esconden o enmascaran problemas reales. Nunca sabremos si en el Área 51 hubo o hay extraterrestres pero sí que muchos trabajadores han denunciado que enfermaron o que sus compañeros llegaron a morir por culpa de lo que allí se hacía.

Cada cierto tiempo el Área 51 vuelve a los titulares de todo el mundo a causa de su oscura reputación. Esta vez ha vuelto a ser noticia por el evento de Facebook, al que se han adherido  ya un millón y medio de personas con la intención de entrar al tropel en la base y descubrir todos sus secretos bajo la consigna de “no tienen balas para todos”

¿Qué hay en al Área 51?

Pero como siempre la realidad es mucho más mundana de lo que nos imaginamos. Ex trabajadores del centro y analistas militares tienen claro lo que era y es el Área 51. Durante la guerra fría fue una base aérea donde se escondían los aviones espía (especialmente los U2) que fotografiaban la Unión Soviética. Con la llegada de los satélites y la caída en desuso de estas aeronaves se reconvirtió en una base de bombardeos con capacidad nuclear y con autonomía para sobrevolar China y Rusia.

Imagen de Google Earth

Las enfermedades laborales: un verdadero secreto de estado

A pesar de que no sabemos si hay extraterrestres o no, sí que hay numerosas denuncias de ex trabajadores civiles que acusan a los militares de las enfermedades contraídas mientras trabajaban en la base. Todo parece ser debido al nefasto tratamiento que se le dio a algunos productos químicos que allí se utilizaban.

Parece que estos casos están relacionados con los bombarderos nombrados anteriormente. El F-117 Nighthawkes un bombardero invisible con capacidad nuclear. Parte de su invisibilidad depende de una pintura especial cuya patente pertenece al ejército. Tras pintar los bombarderos, la pintura sobrante se dejaba en unas trincheras abiertas en el exterior de la base hasta que finamente se quemaba.

Para que nadie cogiera muestras de esa pintura mientras estaba en las trincheras, se apostaban guardias de seguridad privados civiles, que también debían estar presentes durante la incineración del producto. Este proceso se realizó casi mensualmente durante la década de los 90 y son esos trabajadores los que enfermaron y los que ahora reclaman al gobierno de los EEUU que reconozcan sus enfermedades y les indemnicen.

Las enfermedades contraídas por los trabajadores del Área 51

Los trabajadores que estuvieron custodiando esas quemas de productos químicos han desarrollado, en la mayoría de casos, enfermedades de pulmón. En la mayoría de ellos se localizaron fibras minerales muy similares al amianto en su organismo, productos que presumiblemente absorbían o desviaban la señal del radar.

Avión invisible al radar

Los denunciantes cuentan que veían como los militares encargados de la pintura del avión realizaban todas las operaciones con protección total (cuerpo entero y equipo de respiración autónoma) mientras que ellos se pasaban días alrededor de los vapores y el humo de la quema de la pintura sobrante.

¿Cuál es la postura de los militares?

La postura siempre ha sido la misma. Negarlo todo. Llegan a reconocer que esos trabajadores estuvieron en la base, pero no cuales fueron sus tareas y, cuando los periodistas les preguntaban por esos productos, se escudan en el secreto por seguridad nacional para no indicar su composición y por ende su toxicidad.

Mientras tanto, los trabajadores de la base siguen enfermando y muriendo sin atención especializada y ahogados en facturas medicas en un país donde no existe la seguridad social. Lo que si han descubierto es que desde que empezaron las denuncias, se detuvieron las quemas de pintura que ahora es retirada y tratada por la empresa fabricante.

Finalmente parece que el único secreto real de la base es la nefasta política de PRL que allí se daba y que ha dejado a numerosos trabajadores enfermos.

¿Qué se debería haber hecho en el Área 51 desde el punto de vista de la PRL?

Desde el punto de vista de PRL se deberían haber tomado diferentes medidas:

  • Eliminar la sustancia nociva por una menos nociva si fuera posible.
  • Integrar la prevención en todas las fases de la producción. Está claro que conocían los riesgos y los tuvieron en cuenta durante su uso pero no durante la destrucción del producto
  • Si no se pueden tomar medidas colectivas de protección, se deben facilitar medidas de protección individual. Si no se podía evitar que ese producto contaminara, al menos deberían haberles dado los equipos para proteger a ese personal civil.
  • Colaborar con la autoridad laboral en la investigación de las enfermedades y accidentes laborales.

No hay ninguna institución ni ningún motivo que deba estar por encima de la seguridad y salud de los trabajadores. Está claro que hay profesiones que son intrínsecamente peligrosas pero en nuestras manos está tratar de minimizar al máximo esos riesgos. No perdamos el tiempo buscando extraterrestres y aprendamos de este caso para aplicarlo a nuestras empresas.