El caso del amianto en el Metro de Madrid viene coleando desde hace años. Los trabajadores denunciaron que el amianto se encontraba en el suelo de los vagones pero que nadie les informó de ello. Fueron los trabajadores de mantenimiento los primeros en caer enfermos y varios murieron antes de llegar a este día.

¿De qué se acusa a Metro Madrid?

Son 7 cargos de la empresa pública los que han resultado investigados (lo que antes se decía «imputado») por delitos contra la salud de sus trabajadores, homicidio imprudente y lesiones por imprudencia. La responsabilidad de estos cargos no ha prescrito con el tiempo pues aunque los hechos pasaron hace años, la imputación ha llegado ahora, incluso cuando varios de ellos se encuentran jubilados.

Según el primer dictado de la fiscalía, nunca se informó a los trabajadores de los riesgos a los que se veían expuestos. En sus evaluaciones no se contemplaba el riesgo por amianto, no se les formó adecuadamente para las tareas que iban a acometer y por último, no se les ofrecieron los EPIS (equipos de protección individual) necesarios.

En el informe aparece un hecho especialmente grave: Metro de Madrid supuestamente conocía desde 2004 la existencia de amianto y la obligatoriedad de acometer medidas para garantizar la seguridad y la salud de sus empleados pero que no fue hasta febrero de 2018, un año después de que tuviera conocimiento de la enfermedad de un trabajador cuando la empresa empezó a implantar un protocolo de actuación en materia de riesgos laborales, frente al amianto.

¿Qué consecuencias tuvieron esos actos?

Del resultado de estas supuestas infracciones en materia laboral, 2 trabajadores han muerto por enfermedades relacionadas con el contacto con el amianto y otros 2 han desarrollado enfermedades graves, pero, como suele pasar con el amianto, las patologías pueden llegar tiempo después de la exposición y los sindicatos consideran que más de 700 trabajadores han sido expuestos a este mineral sin protección alguna hasta 2017.

Una vez más vemos cómo una empresa prefirió ocultar el problema bajo la alfombra para no afrontar las inversiones necesarias en materia de prevención. Ahora los responsables de Metro Madrid y la empresa se enfrentan a multas millonarias.

¿A qué posibles sanciones se enfrenta la empresa?

A parte de los 370.000 euros que ya pagó a la familia de uno de los fallecidos, ahora la inspección de trabajo propone multas de 191.000 euros contra Metro Madrid, al entender que no adoptó medidas suficientes para prevenir la seguridad y salud de los trabajadores ante exposición de amianto.

Ahorrar en prevención tiene costes en vidas humanas, sanciones administrativas y hasta la cárcel. El amianto sigue entre nosotros y las empresas deben ser conscientes de que se puede tratar, pero siempre con las medidas de protección, formación e información a los trabajadores adecuadas.