No es nada nuevo que los profesionales de la prevención de riesgos laborales y en particular los que nos especializamos en el área psicosocial solemos tratar el burnout pero pocas veces lo hacemos desde el prisma de los videojuegos. Hoy me gustaría mostrar un juego de móvil coreano que explica el burnout y los problemas del mercado laboral sorprendentemente bien, y eso que para ello sólo usa 8 bits de memoria.

Un juego imposible que viene de Corea

En principio un juego que relata la lucha de un becario por obtener un puesto de trabajo indefinido en una empresa, no parece el argumento idóneo para un videojuego pero estamos hablando de una situación que viven millones de coreanos y si apuramos un poco más, cientos de millones de jóvenes en los países del primer mundo por lo que mucha gente puede llegar a sentirse identificado con nuestro maltrecho protagonista.

Es por lo tanto un juego con el que empatizamos. Comenzamos con una entrevista laboral donde te pueden contratar o no,  en principio sin darnos demasiadas explicaciones. Con el primer contrato nuestro personaje, un joven recién licenciado, llega lleno de motivación a la empresa con el objetivo de trabajar duro y ganarse un puesto en la empresa, pero va a ser mucho más difícil de lo que pensamos.

Momento del despido en el juego ¡Que no te despidan!

Momento del despido

 

¿Cómo se juega?

La mecánica no puede ser más simple. Frente a nosotros tenemos a los trabajadores de la empresa en 8 bits. Cada vez que nos soliciten un trabajo deberemos correr hasta ellos para cogerlo diligentemente. Después de un tiempo, la tarea se terminará proporcionándonos dinero y experiencia. Cuando la experiencia sea la suficiente, nos evaluarán para ver si nos merecemos un ascenso y dejamos de ser becarios consiguiendo un contrato indefinido.

Por supuesto pronto todo se empieza a complicar. Los otros trabajadores nos piden que les ayudemos con varias tareas a la vez y los supervisores, gerentes y diferentes directores no esperan. Sus tareas tienen prioridad y si tardamos demasiado nos despiden. Podemos ver cómo en la mesa de nuestro protagonista se va apilando el trabajo y la única forma de acabarlo es haciendo que nuestro desgraciado protagonista arda…Tenemos que quemarle.

Captura del juego ¡Que no te despidan! el becario está ardiendo

Captura del juego

Burnout, becarios y despidos.

Si queremos que nuestro personaje tenga alguna oportunidad en la empresa, debemos acelerar su ritmo de trabajo y para ello tendremos que hacer “Tap Tap” sobre la pantalla. Es entonces cuando a nuestro trabajador arde envuelto en llamas consiguiendo puntos extra y acabando el trabajo lo antes posible, eso sí, a costa de nuestra barra de energía que no deja de descender a un ritmo alarmante.

¿Qué pasa si la barra de energía se acaba? Pues que nuestro personaje terminará en el hospital, agotado y sin trabajo. ¿Y qué pasa si intentamos mantener la salud y no acabamos quemados? Pues que nos despiden y no conseguimos un contrato indefinido, teniéndonos que enfrentar  a una nueva entrevista y comenzando de nuevo el ciclo y pudiendo acabar con problemas conductuales como el alcoholismo.

Un videojuego como vía de denuncia laboral

Podríamos llegar a pensar  que este juego frivoliza con un tema tan serio como es el burnout pero pronto entendemos que es un medio más de denuncia de una realidad que no nos es ajena, en especial si eres millenial y atravesaste la crisis de 2008.

Cantidad de trabajo, ritmo de trabajo, carrera profesional, reconocimiento de los superiores conflicto de rol… son ítems que observamos en las evaluaciones psicosociales y que están muy presentes en este sencillo juego de móvil.

El burnout ya ha sido considerado por la OMS como enfermedad profesional y Los expertos estiman que el burnout afecta al 10% de los trabajadores y, en sus formas más graves, a entre el 2% y el 5%. Estos casos pueden desembocar en problemas graves de salud así como depresión. Describirlo así o incluso parodiarlo es sólo un paso más para que nos demos cuenta de que esta situación insana debe ser excluida de nuestras empresas y en nuestras manos está ponerle fin.

¿Existe burnout en tu empresa?

Una de las formas de prevenir el burnout empieza por medio de un diagnóstico psicosocial, que debe realizar tu servicio de prevención de riesgos laborales, a través de técnicos expertos en la materia. Una vez diagnosticada una situación potencial de riesgo por fatiga crónica (burnout) en los trabajadores, la empresa deberá actuar mediante una intervención psicosocial adecuada.